El tiempo no cura. Así, tal cual lo lees… siento ser yo quien te lo diga…. pero no, el tiempo, por sí solo, no cura nada…
Hace unas semanas vino una paciente a hacer una primera sesión… Venía apagada, triste, desmotivada…
Como era la primera sesión, le di un buen espacio de tiempo para que me contara qué la traía a holistic… Enseguida me dijo que hacía un año que había muerto su madre, que todo el mundo le decía que los duelos duran un año, que con el tiempo se sentiría mejor, pero ella estaba igual que el primer día… casi me atrevería a decir que peor, porque al dolor de la muerte de su madre se sumaba la carga que sentía por no poder recuperar su vida y su alegría después de tantos meses (cosa que no solo la afectaba a ella, sino también a su familia).
Casos así, me llegan muchos… y es una muestra clara de que el tiempo, por sí solo, no cura nada… Te voy a contar un poquito más de esta historia…
Su madre murió a edad avanzada de una demencia complicadísima. Ella se hizo cargo de su madre hasta el último momento, pero los últimos meses de su madre fueron extremadamente duros para ambas… en ocasiones su madre se ponía agresiva: le gritaba, la golpeaba… Ella trataba de contenerla con cariño y respeto pero en varias ocasiones le devolvió los gritos y en una o dos ocasiones le devolvió algún empujón o golpe (la desesperación te lleva a límites insospechados). Esa mujer tenía un gran dolor en el alma por haber “fallado” a su madre. Sentía una culpa tremenda por (y cito textualmente) no haber cuidado bien a su madre. Evidentemente, esa culpa que cargaba tan pesada, no la dejó avanzar ni hacer el duelo. ¡Esos pensamientos tan perturbadores la estaban arrastrando con su madre!
Pretender que en casos así el tiempo “lo cure todo” es como pretender que una úlcera infectada se cure espontáneamente sin limpiarla primero. Si cargas con una culpa tremenda, si hay alguna “herida infectada” en tu pasado, en algún momento deberás ELEGIR sanarla, en algún momento deberás mirarla (con mucho amor y respeto) para liberarte de esa carga o bloqueo y, entonces sí, dejar que el tiempo haga el resto y cicatrice las heridas.
La paciente, en las sesiones que hicimos (no fueron muchas) pudo hacer la sanación de esa culpa que llevaba un año cargando y no la dejaba vivir. Después de la primera sesión ya me dijo: “desde que se fue mi madre, nunca me había sentido tan ligera como ahora”. Hicimos un trabajo del alma: habló con el alma de su madre, se liberó… se sonrieron… Ese fue el inicio real del duelo…. un año después de su muerte, esa hija empezó a sanar el dolor de la pérdida.. y volvió a la vida.
El tiempo no cura nada por sí solo, la vida pasa ante tus ojos… de ti depende subir al tren de la vida y sanar esas heridas que no cicatrizaron…La buena noticia es que para el alma el tiempo no existe, y nunca es tarde para sanar! Muchos procesos los puedes hacer con el apoyo de tus familias o amigos, pero si hay heridas muy nucleares o dolorosas, te tiendo la mano… cuando quieras, la puedes tomar y te acompaño en la sanación de tus heridas del alma.
Por ahora, te abrazo, sean cuales sean tus heridas… con mucho mimo y mucho respeto.
Judith Benavent Terapeuta Integrativa fundadora de holistic barcelona
